Del laboratorio al mercado: pasos clave para la transición de la I+D a un producto final

Pasos clave para la transformación de una tecnología resultante de un proceso de I+D en un producto final que pueda interesar a inversores, licenciatarios y consumidores finales.

El I+D es una actividad clave para cualquier empresa pero, a pesar de lo que piensen científicos e ingenieros (entre los que me incluyo), no tiene poder por sí solo de provocar el crecimiento de una empresa ni de garantizar su supervivencia. En muchos casos la actividad de los equipos de I+D es tan compleja y tan poco comprensible para el resto de la organización que se hace muy complicada su aplicación en el mercado y, viceversa, en muchas ocasiones las peticiones por parte los departamentos de marketing y comerciales son tan poco realistas y factibles que desesperan y desmoralizan a la legión de ingenieros contratados para crear nuevas tecnologías.

Está claro que la desconexión entre ciencia y mercado provoca que se malgasten millones de euros de en I+D sin foco mercantil y que también muchos de los productos excesivamente tecnificados o sobre-especificados no triunfen en el mercado. La clave reside en crear procesos de detección de oportunidades en los que I+D y marketing trabajen a la vez especificando y ajustando propuestas de valor a las peticiones reales del mercado.

Por ejemplo, en Tandem Company tenemos una metodología propia que exige la iteración continua con el mercado y en el prototipado de las soluciones cada vez que se produce un pequeño avance. Es el mercado quien valida si la solución que le aportamos se ajusta a sus necesidades y si, en caso contrario, es mejorable o totalmente desechable.

Estamos hablando de una serie de fases de trabajo enmarcadas dentro de la filosofía lean prototyping. Las personas no son capaces de leer grandes informes, pero sí que están abiertas a recibir impulsos visuales o sensoriales a través de experimentos en los que ellos son protagonistas. Si se organizan reuniones de directivos en las que se han de decidir lanzamientos de productos y se les permite experimentar a todos en el mismo momento ese producto o servicio, nos aseguramos de que todos reciben la misma información en el mismo formato y en el mismo instante. Es decir, aseguramos e igualamos las condiciones de contorno, de manera que garantizamos que los datos sean comparables y nos permitan decidir de manera estratégica.

Lo importante es trabajar para conectar a las personas de una organización, con el fin de que el flujo de conocimiento fluya de I+D al mercado y viceversa y, siempre que se detecta falta de un conocimiento específico, lo aportamos bien iterando con el mercado mediante lean prototyping o bien buscando al mejor partner que posea ese conocimiento que falta.

Por supuesto, conseguir esto no es fácil desde dentro de las empresas. Se requiere una estructura transversal y una organización con mentalidad abierta. Además existe el día a día, que no facilita las cosas. Sin embargo, el hecho de trabaja con cualquier sector de la economía, nos permite adquirir conocimiento diverso y poder cruzarlo en aquellos proyectos donde surja la necesidad. Por ejemplo, el conocimiento adquirido en el sector de la alimentación y el gran consumo ha sido clave para nosotros en el diseño de nuevas gamas de electrodomésticos. Y otro ejemplo: el conocimiento del ámbito de la automoción autónoma ha sido de mucha utilidad en el sector del retail, la logística y la movilidad. Esta capacidad de asimilación y extracción de valor del conocimiento permite a Tandem generar oportunidades para nuestros clientes que directamente materializan la unión entre I+D y mercado, ya que en muchos casos son tecnologías testadas tanto en laboratorio como en el mercado.

En el mundo del I+D no todo debería ser ciencia y tecnología, así como en el del marketing no todo tendrían que ser targets e insihgts. La tecnología ha de poder enfocarse al mercado y éste saber dirigir la tecnología para conseguir rentabilizar al máximo sus esfuerzos y ser capaz de dar respuesta a las necesidades presentes y futuras de los clientes.

 

Francisco Vera es Director de Estrategia y Desarrollo de Negocio de Tandem-Company