El tren supersónico Hyperloop “volará” a 1.223 kilómetros por hora

El transporte del futuro se llama Hyperloop y se trata de un tren supersónico que se desplazaría en el interior de un tubo a velocidades que casi superarían la barrera del sonido: hasta 1.223 kilómetros por hora.

En 2013, el magnate y gurú de innovación Elon Musk (SpaceX y Tesla) delineó la idea del “Hyperloop”: un tren de levitación que se desplazaría dentro de tubos donde la resistencia del aire sería casi nula para permitir a estos futuristas vagones rozar o superar la velocidad del sonido. Hyperloop One, ha logrado por primera vez probar con éxito su método de propulsión en un ambiente realista, concretamente en el desierto de Nevada (EE.UU.).

El prototipo, del tamaño de un coche, alcanzó 160 kilómetros por hora. La empresa ha prometido que tras uno inversión de 80 millones de dólares a finales de año realizará una prueba a escala y a velocidad real en un tubo de dos kilómetros de longitud. Aunque solo fueron unos segundos de aceleración hacia un banco de arena que frenó al aparato, este es el primer paso para demostrar la viabilidad de un proyecto que curiosamente se da en un país donde la alta velocidad (una realidad extendida en países como Japón, Francia o España) es algo inexistente.

Tecnología futurista

La levitación magnética pasiva es una tecnología desarrollada por el Laboratorio Nacional Lawrence Livermoore de Estados Unidos en los años 90, cuya licencia ha sido adquirida ahora en exclusiva por HTT para lograr un sistema más eficiente y seguro que la versión de tren maglev (levitación magnética) que se desarrolla en Japón.

La utilización de un sistema de levitación pasiva eliminará la necesidad de estaciones eléctricas a lo largo de las líneas Hyperloop, lo que hace que este sistema “sea el más adecuado para la aplicación y mantendrá los costos de construcción bajos”, declaró Bibop Gresta, directivo de la compañía.

En los maglev convencionales, los trenes requieren muchas estaciones de energía que alimentan bobinas de cobre en la línea para convertirlos en imanes. La tecnología de Hyerloop establece un imán pasivo en cada vaina (que es como llaman a cada tren por su forma alargada) y una posta de aluminio que contiene bucles de alambre. Esta configuración actúa más como un par de imanes regulares, en lugar de un electroimán que requiere un suministro constante de electricidad para funcionar.

“Desde el aspecto de la seguridad, el sistema tiene enormes ventajas, ya que la levitación se produce exclusivamente a través del movimiento. Por lo tanto, si se produce cualquier tipo de fallo de corriente, las vainas Hyperloop continuarían levitando y, sólo después de alcanzar velocidades mínimas, tocarían el suelo”

El interés ha atraído a equipos de universitarios o de emprendedores, pero también de empresas ferroviarias como la francesa SNCF, que ven potencial serio en un concepto que revolucionaría el transporte terrestre, triplicando a la alta velocidad actual y capaz de superar los tiempos de la aviación comercial.

Hyperloop Transportation Technologies (HTT) aseguró que ha descubierto una tecnología que abarataría tremendamente la levitación magnética al aplicar un método conocido como “levitación magnética pasiva”.

La técnica traslada la fuente eléctrica al vagón del “Hyperloop”, que con una combinación de imanes permite orientar el campo magnético en una dirección y maximizar el efecto de levitación, mientras que un motor eléctrico lineal (similar al del Hyperloop One) impulsa el tren hacia adelante.

Pero como bien saben en Silicon Valley, del concepto a la realidad puede haber un trecho a veces insalvable, sobre todo cuando no se trata de software o electrónica de consumo, sino de llegar a Marte o acabar para siempre con las limitaciones del transporte terrestre.