Certificación de proyectos de innovación tecnológica

No quiero en esta ocasión convencer al lector sobre la idoneidad de aplicación de la deducción fiscal por actividades de Investigación, Desarrollo e Innovación. Creo que, en efecto, hay “sobre-información” al respecto.

Existe también abundante información sobre las barreras y los límites de la Investigación, el Desarrollo, la Innovación y la nada… Recientemente hemos acuñado los nuevos conceptos “TRL” para definir el estado de un proyecto, desde la idea original (TRL0), hasta su comercialización (TRL9).

Ni siquiera tendrá el lector que soportar, en este artículo, largas explicaciones sobre los procesos de gestión de proyectos, ideas,…

Entonces, ¿de qué trata este artículo?, te preguntarás, con buen criterio. Pretendo aclarar, de forma coloquial, el significado y la importancia de la “Certificación de proyectos de I+D+i”. Comenzemos.

Quede claro que, desde hace casi 20 años, existe y está regulado por Ley, el concepto de deducción fiscal por los gastos asociados a la I+D y a la Innovación Tecnológica. Esto significa que toda entidad, que interprete que ha destinado gastos a la I+D+i puede, libremente, apuntarse la cantidad que resulte de aplicar, a esos gastos el % de deducción que, en cada caso, marca la legislación.

Un momento; ¿Toda entidad? – Esta duda me llevó a realizar una consulta a un inspector de la Agencia Tributaria. Su respuesta: si tiene la obligación de pagar impuestos, tendrá siempre, el derecho de deducción fiscal.

Parece que el tema este de la deducción es tan sencillo, como rentable. Yo me calculo los gastos de I+D, les aplico el % que corresponda, lo anoto en el Impuesto sobre Sociedades y, ¡ea!, a pagar menos impuestos…

La barrera entre la Investigación, el Desarrollo, la Innovación y “nada” de lo anterior, es, en muchos casos, una barrera subjetiva, generalmente más entendida por los expertos técnicos y tecnólogos con años de dedicación a proyectos concretos.

El problema de esta libre deducción, por tanto, es que, una vez apuntada, la Agencia Tributaria quiera discrepar con el criterio empresarial. Tú crees que es I+D, la Agencia estima que no, tú que sí… ¿Qué significa esto? Pues que nos hemos apuntado una minoración del pago del impuesto de sociedades sin ninguna garantía ni seguridad y que, finalmente, tendremos que devolver, con los intereses que correspondan.

Incluso, en el hipotético caso de “convencer” a la Agencia Tributaria, del carácter del proyecto (I+D ó IT), sería necesario acreditar la correcta imputación de los gastos.

Solución del problema: ¿Qué hacer para asegurar la deducción? ¿Cómo obtener una garantía previa de la correcta calificación del proyecto y cuantificación de los gastos? ¿Cómo conseguir que la Agencia Tributaria no cuestione nuestra imputación en el Impuesto de Sociedades?

A finales de 2003, se reguló la emisión de Informes Motivados, por parte del Ministerio de Ciencia y Tecnología, con carácter vinculante para la Agencia Tributaria.

La obtención del documento denominado (IMV – Informe Motivado Vinculante), asegura tanto la calificación del proyecto, como la asignación de los gastos, por lo que la consignación en el Impuesto sobre Sociedades se realiza, ahora sí, con total seguridad jurídica

¿Cómo obtener el IMV del Ministerio? – La certificación de un proyecto, ha de realizarse por parte de una entidad, acreditada por ENAC para la evaluación técnica y económica, que recepcionará el proyecto, lo valorará con expertos técnicos y lo cuantificará con auditores ROAC, emitiendo un Informe Técnico de Proyecto, que contemplará la calificación del proyecto y la valoración de los gastos, para un ejercicio contable determinado. Este informe, se debe presentar en el Ministerio para que sea emitido el IMV.

Existen en el mercado diversas entidades de certificación de proyectos de I+D+i y, recientemente, se han acreditado nuevas, por lo que suponemos que tanto el coste, como la agilidad en las gestiones para emitir el Informe, se vean, a partir de ahora, mejoradas.

¿Se puede obtener el IMV de otra forma? – Sí, es posible obtener un Informe Motivado, vinculante con Hacienda, a través de organismos designados por la administración y con expertos técnicos en plantilla, como es el caso de los Organismos CDTI e IDAE, con dos diferencias clave con el Ministerio. La primera, a favor, que no es necesaria la presentación de informe técnico de certificadora, lo que ahorra estos costes (aunque es obligatorio que el proyecto certificado sea un proyecto financiado por ese organismo), y la segunda, en contra, que únicamente certifica el carácter del proyecto, no los gastos asignados (lo que genera un problema cuando se pretenden asignar gastos realizados, no coincidentes con los gastos aprobados en la financiación)

Después de años de experiencia en la gestión de proyectos y expedientes de ayuda financiera, recomendamos siempre a nuestros clientes, la certificación de sus actividades de I+D+i. Es importante seleccionar bien a la certificadora, vigilar los procesos de valoración, elaborar un buen documento explicativo de las actividades, fases, objetivos, asignaciones internas/externas,… hay que tener en cuenta que este proceso, requiere un 90% de justificación técnica y un 10% económica. El trabajo recaerá sobre las espaldas del equipo técnico de la empresa, no sobre el financiero.

Es muy importante hacerse asesorar por empresas especializadas en estas gestiones, pues agilizarán el proceso, las relaciones con la certificadora, el Ministerio, los Organismos administrativos.

En este sentido, desde APC Economía e Innovación, trabajamos con un margen de éxito, en certificaciones del 100%, gracias a la valoración previa de nuestro equipo técnico y, sobre todo, porque presentamos proyectos reales. No resulta fácil acreditar un proyecto “forzado” o “vestido” para calificarse de I+D. El proceso de certificación es complejo y la revisión de expertos, es suficientemente solvente como para conocer el grado de tecnología y de innovación de un producto, proceso o servicio.

En resumen, de forma coloquial,

  • Si no es I+D o de IT, no lo fuerces, perderás el tiempo.
  • Si es de I+D o de IT, certifícalo, te evitarás devolver, en el mejor de los casos, parte del importe deducido (con sus intereses).

 

 

Rubén Vidal de Castro
Gerente de APC Economía e Innovación SL