Investigadores de la Universidad del País Vasco descubren nanotubos de carbono para perfeccionar los revestimientos

La investigación se ha llevado a cabo dentro del proyecto europeo POCO, y tiene por objeto elaborar estrategias para difundir correctamente nanotubos de carbono en diferentes polímeros. Los nanotubos de carbono mejoran la conductividad de los citados revestimientos, reparan los rasguños que presentan estos, y tienen excelentes propiedades mecánicas: son resistentes y rígidos y, además, conductores de la electricidad. Las resinas epoxi, por el contrario, son materiales aislantes. Por consiguiente, si se incorporan dichos nanotubos, los citados revestimientos también se convierten en conductores. “Sin embargo, para transmitir o mejorar dichas características, los nanotubos de carbono deben difundirse bien en todo el material”, señala un químico de la UPV/EHU. Pero dicha ventaja se convierte en un problema para los nanotubos, que tienden a formar aglomerados entre sí y que, a menudo, se agrupan. De ahí que causen dificultades a la hora de expandirse en una matriz. Por eso, precisamente, hacen falta estrategias o métodos que ayuden a la máxima difusión posible de los nanotubos de carbono en la matriz polimérica.

Una novedad: el uso de copolímeros
Se utilizan diferentes estrategias para difundir los nanotubos de carbono en la matriz polimérica. En primer lugar, los campos eléctricos o magnéticos. Los nanotubos de carbono, al ser conductores, se orientan y alinean en la dirección que se desee cuando se encuentran ante un campo eléctrico. Por otra parte, la superficie de dichos nanotubos puede transformarse, con tratamientos químicos, hasta conseguir determinada afinidad o compatibilidad con el epoxi. Por último, el citado grupo de investigación de la UPV/EHU ha propuesto una nueva estrategia: la utilización de copolímeros, es decir, de bloques de dos polímeros diferentes unidos entre sí por enlaces químicos. En este caso, se ha utilizado el copolímero estireno-butadieno-estireno.

En primer lugar, se ha procedido a transformar, químicamente, uno de los bloques del copolímero (el butadieno, en este caso), para que fuera compatible con la matriz de la resina epoxi. El otro bloque, por el contrario, se ha dividido, pero al tener un enlace covalente con el butadieno, la división ha sido nanométrica y se han creado nanoestructuras. “De esta manera, los nanotubos de carbono se dispersan mucho mejor en la matriz epoxi, sin formar aglomerados”, comenta uno de los investigadores. En general, “todos los revestimientos que preparamos presentaban mayor estabilidad que los basados solamente en el epoxi. El revestimiento más estable es el que tiene un 0,2 % de nanotubos de carbono”, añade. El equipo de investigación ha observado que se pueden mejorar las propiedades de los revestimientos variando las cantidades de copolímeros y de nanotubos, en especial la estabilidad térmica o el comportamiento ante la temperatura, y que pueden diseñarse revestimientos apropiados para la industria.

“La difusión de los nanotubos ha mejorado mucho con el uso de los copolímeros, y se mantienen las características de los revestimientos basados en las resinas epoxi; en algunos casos, incluso han mejorado”, afirma. “Todo ello permite producir revestimientos que sean adecuados para la industria, con características mejoradas”, añade.

Fuente: Universidad del País Vasco.