Investigadores de la UPV/EHU desarrollan un equipo de radiometria infrarroja único en España.

Investigadores del departamento de Física de la Materia Condensada de la UPV/EHU han desarrollado el único radiómetro de emisividad infrarroja existente en España. La universidad es, asimismo, uno de los pocos centros en el mundo que cuentan con este tipo de dispositivo. Numerosos centros de investigación y empresas han sacado provecho de esa posibilidad, y han establecido colaboraciones con este grupo de investigación, para obtener medidas absolutas y fiables de la emisividad de sus materiales, herramientas o componentes. En la colaboración más reciente en la que han participado, han trabajado en la mejora de la eficiencia de los colectores solares.

Todos los cuerpos u objetos, a cualquier temperatura por encima del cero absoluto, emiten calor en forma de radiación electromagnética. En temperaturas entre la temperatura ambiente y más de 1.000 ºC, la emisión se realiza principalmente en el rango del infrarrojo medio, es decir, a longitudes de onda de entre 1,5 y 25 micras. La propiedad física que permite caracterizar esta radiación es la emisividad infrarroja. En el mercado no existen aparatos comerciales para medir esta magnitud, y en el mundo son pocos los centros que cuentan con un radiómetro. La UPV/EHU es uno de ellos, gracias al grupo de investigación que lo ha diseñado, construido y calibrado.

En ciertos sectores y para ciertas aplicaciones, es muy importante conocer la emisividad que tienen los materiales y componentes utilizados. “Desde el punto de vista más científico, a través de estas medidas se pueden determinar constantes ópticas o dieléctricas, y, desde el punto de vista práctico, son importantes para la medida de la temperatura por pirometría y a la hora de construir cualquier sistema en el que la temperatura sea un factor importante, como el aislamiento de un edificio, un horno, etc.”, señala el profesor del grupo de investigación que ha llevado a cabo el desarrollo de este dispositivo.

Según de qué tipo de aplicación se trate, “puede ser interesante que un material presente baja emisividad o alta, aunque es frecuente que se requiera lo que se denomina una emisividad selectiva, que significa que el material ha de tener una emisividad alta para cierto rango de longitudes de onda y baja para otros”, aclara el investigador.

Relacionado con esa última característica está la última colaboración en la que han participado. Han trabajado con colectores de energía solar térmica. “En ese caso, interesa que los materiales que recubren los tubos colectores por donde pasa el líquido que se calienta con la energía captada por los mismos absorban mucho en los rangos de longitud de onda en los que reciben la radiación solar (suele ser del rango visible), y emitan poco en el rango infrarrojo, que es el rango en el que emiten radiación los cuerpos”, explica el investigador.

Fuente: Universidad del País Vasco