Científicos de la Universidad de Salamanca descubren que el ácido oleico promueve la migración de las neuronas y la formación de sinapsis.

El ácido oleico promueve la migración de las neuronas y esto, a su vez, facilita la formación de sinapsis, el contacto entre estas células que permite transmitir los impulsos nerviosos.

Hace años los científicos del INCYL estudiaban el metabolismo de las células nerviosas cuando vieron que los astrocitos liberaban una sustancia en cantidades apreciables. La sorpresa llegó cuando la identificaron, ya que es uno de los ácidos más ubicuos que hay en la naturaleza, el oleico, el componente principal del aceite de oliva.

Utilizando animales de experimentación, los expertos pudieron añadir nueva información. Las ratas, al igual que los humanos y a diferencia de los monos, nacen sin haber completado su sistema nervioso y, curiosamente, la concentración de ácido oleico sube de manera muy notable en torno al nacimiento, por lo que parece que el papel que cumple esta sustancia es importante.

Para averiguar si era así, el equipo de investigación trabajó con cultivos organotípicos, caracterizados por un corte de cerebro más grueso que los que se utilizan para las placas de cultivo, y en ellos suprimieron la enzima que sintetiza el ácido oleico, llamada estearoil-coA desaturasa. De esta manera, comprobaron que cuando se silencia o se suprime su actividad se paraliza la migración y, en buena medida, la formación de sinapsis.

Este hallazgo tiene numerosas implicaciones. “Existe una zona del cerebro en la que proliferan las neuronas después del nacimiento y, si se daña, los niños mueren o sufren problemas de retraso mental irreversibles”, comenta el investigador. Aunque se pensaba que esto se producía por hipoxia o falta de oxígeno en niños prematuros, parece que la explicación puede ser más compleja y estar relacionada con la imposibilidad de sintetizar ácido oleico.

Fuente: Universidad de Salamanca (USAL)