Residuos de cerveza como alternativa a algunas prótesis según investigadores de la UPM.

Investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid (UPM)  desarrollan materiales biocompatibles a partir del bagazo como alternativa a algunas prótesis actuales.

Como resultado de un trabajo realizado por investigadores de la Universidad Politécnica de Madrid se han desarrollado materiales biocompatibles para utilizarse como soportes para la regeneración ósea a partir de residuos de la industria agroalimentaria, en concreto, el bagazo generado en la producción de cerveza. Estos nuevos materiales pueden considerarse una alternativa a las prótesis formadas a partir de huesos ovinos procesados o materiales de síntesis, con procesos de fabricación mucho más costosos y más agresivos para el medioambiente.

Los residuos obtenidos durante el proceso de producción de cerveza contienen los principales componentes químicos presentes en el hueso (fósforo, calcio, sílice y magnesio), por lo que, tras someterse a diferentes procesos de modificación, pueden utilizarse como soportes o matrices (también llamados scaffolds) para promover la regeneración ósea en diferentes aplicaciones biomédicas, tales como recubrimiento de prótesis, injertos de hueso o implantes odontoestomatológicos. La utilización de residuos procedentes de la industria agroalimentaria supone una amplia fuente de recuperación de materias primas con gran diversidad química, reduciéndose al mismo tiempo el impacto que genera la acumulación de residuos sobre el medioambiente.

La utilización de materiales sintéticos como sustitutos de hueso es hasta el momento la terapia más utilizada para el tratamiento de enfermedades relacionadas con alteraciones óseas. Las estrategias terapéuticas se basan en la utilización de scaffolds porosas pero suficientemente rígidas, compuestas por materiales biocompatibles, que sirven como moldes que proporcionan estabilidad mecánica y al mismo tiempo promueven el crecimiento y diferenciación de nuevo tejido óseo, guiando la formación de matriz extracelular y, por tanto, la regeneración del tejido óseo.

Debido a su semejanza con la composición del hueso, los fosfatos cálcicos sintéticos  son los más utilizados como matrices o recubrimientos en implantes ortopédicos y odontoestomatológicos. Estos materiales son a menudo obtenidos mediante reacciones químicas de síntesis complejas que utilizan reactivos tóxicos (por ejemplo, peróxido de benzoilo, benceno, anilinas) y calcinaciones a temperaturas muy elevadas, cercanas a 1.500 grados centígrados. Como resultado se obtienen materiales biocerámicos a los que se añade para terminar silicio mediante hidrólisis de TEOS, con un paso final de sinterización a más de 1.100 grados.

Fuente: Universidad Politécnica de Madrid (UPM)