Investigadores de la Universidad de las Islas Baleares demuestran el papel del catión magnesio para frenar la tuberculosis.

Un equipo de investigadores  de la Universidad de las Islas Baleares (UIB) ha demostrado el papel del catión magnesio (Mg2+) para potenciar la acción del inhibidor de una enzima relacionado con la virulencia de las bacterias de la familia Mycobacterium tuberculosis, causantes de la tuberculosis.

Algunas bacterias, como las de la familia Mycobacterium tuberculosis, tienen dos enzimas que les permiten gozar rápidamente de la fuente de carbono necesaria para su desarrollo mediante un conjunto de reacciones químicas que se conocen como glyoxylate shunt (o bypass del ciclo de Krebs). Concretamente, el glyoxylate shunt está formado por la enzima isocitrato-liasa (ICL), que transforma el isocitrato en succinato y glioxilato, y por la enzima malato-sintasa (GlcB), que se encarga de convertir el glioxilato en malato mediante una molécula de acetil-CoA.

El glyoxylate shunt tiene un papel clave en la virulencia de las bacterias de la familia Mycobacterium tuberculosis, y por este motivo está considerado como una diana terapéutica de gran relevancia en el campo del desarrollo de nuevos fármacos antituberculosos. Tanto es así que recientemente se han desarrollado fármacos efectivos (in vitro) para la tuberculosis que se basan en el uso de fenildicetoácidos (PDKA) como inhibidores de la enzima GlcB.

Ahora, los investigadores de la UIB han determinado que un catión Mg2+ se encuentra localizado en el centro activo del glyoylate shunt y que, en consecuencia, puede tener un papel clave en la inhibición del proceso de desarrollo de las bacterias de la tuberculosis. Combinando el análisis de las estructuras de rayos X recientemente publicadas de complejos enzima-inhibidor (GlcB-PDKA) y mediante cálculos computacionales de alto nivel, los investigadores del grupo de Química Supramolecular de la UIB han demostrado cómo el catión Mg2+ refuerza la interacción anión-π que es el responsable de la inactivación de la enzima GlcB, lo que es vital durante el proceso de inhibición.

Fuente: Universidad de las Islas Baleares (UIB)