Hormigón reforzado con fibras de acero para la construcción

Investigadores de la Universidad del País Vasco demuestran que, con fibras de acero del tamaño de un clip, el hormigón se agrieta menos.

Reforzar el hormigón con armaduras de acero es una práctica muy frecuente en la construcción. Han analizado la posible utilización para dichas labores de un material que se usa para otras aplicaciones: el hormigón reforzado con fibras de acero. Según se desprende del estudio, dicho material presenta algunas ventajas con respecto al hormigón armado convencional; entre otras, que se agrieta menos, y que puede utilizarse para usos tales como la fabricación de tanques de sujeción cilíndricos.

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Se trata de materiales que ya se utilizan en la construcción, pero que tienen otras aplicaciones. El hormigón autocompactante, por ejemplo, se utiliza en los prefabricados. Si se usa en trabajos de construcción convencionales, es difícil dosificarlo, ya que este hormigón es muy fluido, muy líquido. Dicha textura permite, en cambio, prescindir de procedimientos que sí se utilizan con el hormigón convencional (vibración, arrastre con palas…), ya que se mueve y compacta por sí solo.

El material “ha alcanzado un punto de madurez” y que puede contribuir a hacer más fáciles algunos trabajos de construcción. Propone, concretamente, su utilización para la fabricación de tanques de sujeción cilíndricos para la recogida de aguas. Habida cuenta de la capacidad del HACRFA para controlar mejor las grietas y los resultados de otros análisis realizados por este equipo de investigación, la conclusión es la siguiente: es más económico y más sostenible que el diseño estructural convencional.

Fuente: Universidad del País Vasco