Carbón activado a partir de la cascarilla de cacao

Investigadores de la Universidad de Alicante (UA) han desarrollado carbón activado a partir de un residuo agrícola no utilizado hasta la fecha, como es la cascarilla de cacao. La tecnología se enmarca dentro del desarrollo de nuevos materiales adsorbentes, lo cual, dada la importancia que desempeñan estos materiales en distintas aplicaciones industriales, es una área en continua expansión.

La síntesis de carbones activados es de especial relevancia debido a la elevada porosidad interna que presentan, lo que les confiere unas altas capacidades de retención de una gran variedad de compuestos a nivel molecular. “Por esta razón, son ampliamente utilizados en muchos sectores industriales: industrias farmacéuticas, licoreras, alimentarias, cigarreras, textiles, fabricantes de grasas y aceites, productoras de gases, sistemas de aire acondicionado o control de emisiones, entre otras”, explica un profesor de ka UA, principal responsable de la investigación.

Según el profesor, “existen muy variados procedimientos para obtener carbones activados con una buena porosidad a partir de diversos residuos de materias primas vegetales como, por ejemplo, a partir de cáscara de coco, cáscara de nueces, cáscara de almendra, huesos de aceitunas, de cerezas, melocotón, o cascarilla de cereales. En la mayoría de estos casos, debido al procedimiento empleado en su elaboración, se obtienen carbones activados en forma de polvo, los cuales no son apropiados para el tratamiento de flujos de gases o corrientes de líquidos, debido a los problemas que acarrean, como caídas de presión en el flujo, taponamientos, ensuciamiento del producto a purificar debido al arrastre de finos de carbón activo. Por ello, para estas aplicaciones, resulta más apropiado el uso de piezas de carbón activado, la cuales se preparan tras la aglomeración del polvo de carbón activado con un compuesto aglomerante”.

El procedimiento, diseñado y patentado por el grupo de investigación “Materiales carbonosos y medio ambiente”, se caracteriza porque permite desarrollar piezas de carbón activado (en forma de monolito), con una textura porosa de forma controlada, sin necesidad de utilizar agentes aglomerantes ni etapas adicionales para su consolidación. Este procedimiento se puede aplicar a cualquier mezcla de residuos agrícolas o forestales y su producción industrial requiere costes bajos.

La tecnología ha sido probada con éxito a nivel laboratorio y resulta viable tanto técnica como económicamente para obtener monolitos de carbón activado para aplicaciones en distintos sectores industriales, tales como: descontaminación ambiental, almacenamiento de gases, separación de mezclas gaseosas, purificación de corrientes gaseosas y eliminación de impurezas entre otras.

Fuente: Universidad de Alicante