Nuevo método para monitorizar los tratamientos del mieloma múltiple

El Centro de Investigación del Cáncer (CIC) de Salamanca ha desarrollado un nuevo método que permite monitorizar de una forma más fiable los tratamientos contra el mieloma múltiple, ya que detecta mejor si los pacientes siguen teniendo enfermedad mínima residual, es decir, una pequeña cantidad de células tumorales que pueden provocar una recaída.

El método está basado en la tradicional técnica de citometría de flujo, que por medio de luz láser consigue clasificar las células en función de sus características, por ejemplo, la presencia de biomarcadores o sustancias que indican si una célula es patológica. La novedad es que ahora el CIC ha desarrollado un procedimiento que “tiene mucha más sensibilidad, con nuevos biomarcadores y combinaciones de biomarcadores”. Además, es un método muy estándar, con la posibilidad de que sea automatizado.

Los científicos disponen de otros procedimientos para monitorizar los tratamientos, pero no están estandarizados y no tienen la misma sensibilidad que éste. “En los datos preliminares, la mitad de los pacientes que dan negativo para la prueba de enfermedad residual con el método que se utiliza hoy en día resultan positivos con este método más sensible”. Esto explicaría por qué muchas personas recaen a pesar de que no se les detecta ni rastro de la enfermedad.

La clave está en haber encontrado nuevos biomarcadores que permiten detectar células tumorales incluso cuando se emplean tratamientos nuevos que eliminan los biomarcadores clásicos que se utilizaban para monitorizar la enfermedad y que, por tanto, después de las terapias ya no son detectados.

Fuente: Universidad de Salamanca