El Plan PROFARMA ve la luz incorporando las propuestas de la industria

La evaluación de la investigación clínica que se realiza en España, con especial énfasis en las fases I y II, y el gasto en innovación en el sector sanitario son dos de las principales novedades que favorecen al sector biotecnológico en la nueva convocatoria de este programa.

El BOE publicó esta semana la convocatoria del Plan PROFARMA que va dirigido a las empresas del sector farmacéutico, ubicadas en España, que fabriquen o comercialicen medicamentos de uso humano y que realicen actividades de I+D+i farmacéutica en el territorio nacional. Este programa tiene como objetivo fundamental aumentar la competitividad de la industria farmacéutica en España, a través de la modernización del sector y la potenciación de aquellas actividades que aportan un mayor valor añadido.

La plataforma de la industria biotecnológica, ASEBIO, ha mantenido diversas reuniones con el Ejecutivo con el objetivo de que el Plan PROFARMA se adaptara más a la realidad del sector biotecnológico español.  Como novedades, a petición de ASEBIO, se evaluarán la  realización de ensayos clínicos en España, particularmente en las fases más tempranas y los gastos en I+D+i.

Esta medida es especialmente relevante para el sector, puesto que hay un gran número de compañías biotecnológicas iniciando el desarrollo clínico de sus moléculas.

El pipeline de biotecnología sanitaria de ASEBIO recoge 357 proyectos. De ellos, 209 indicaciones son de medicamentos investigados en España que aún no están comercializándose, pertenecientes tanto a entidades nacionales como a filiales de multinacionales. Entre las 209 indicaciones, existen 104 productos para 119 indicaciones clínicas que están investigando 38 compañías nacionales, 56 de ellos se encuentran en fase preclínica, 22 en fase I, 31 en fase II, cinco en fase III y cinco están listos para comercializarse. Además, existen 90 indicaciones clínicas de 83 productos del área de medicamentos de siete multinacionales con filial en España, en los que alguna de sus fases clínicas se ha realizado en España. Uno de ellos están en fase I, 28 en fase II, 48 en fase III y 13 están listos para comercializarse.

Este año, se incluye una clasificación de las empresas en estos grupos:

Grupo A: Compañías con actividad investigadora significativa con planta propia de producción farmacéutica o centro propio de I+D básica o preclínica.

Grupo B: Empresas con planta propia de producción farmacéutica y que realizan algunas actividades de I+D+i, como desarrollo tecnológico, pero no alcanzan el nivel de significativas.

Grupo C: Empresas sin planta de producción farmacéutica pero con actividad de I+D+i propia o contratada en territorio nacional.

Las empresas que no alcancen la puntuación mínima que establece el Comité de Coordinación para ser calificadas, serán consideradas «no valoradas».

Aunque las medidas adoptadas y/o anunciadas suponen un avance, la patronal considera que todavía hay una gran área de mejora para favorecer el desarrollo de la industria biomédica en nuestro país. En particular, para próximas convocatorias del Plan PROFARMA, ASEBIO propone que se tengan en cuenta con máxima valoración las operaciones financieras de adquisición total o parcial de PYMES biotech por parte de laboratorios farmacéuticos.

Más info: ASEBIO