Funda de móvil para protegernos de las radiaciones

El tejido de las fundas está fabricado con un 80% de nylon y un 20% de plata, y blinda hasta 50 decibelios a 1 Gugaherzio, lo que supone un 99,999% de la radiación electromagnética que incide sobre el cuerpo humano. El tejido, adquirido en Alemania, ha sido certificado por la Universidad de Múnich y probado con el Ejército Alemán.

Su tío, su primo y María Passas. Entre los tres han puesto en marcha una empresa de fundas de móviles que eliminan el 99,9% de las emisiones de radiaciones electromagnéticas, según su creadora. Las fundas se llaman Em Safe, y cuestan alrededor de 20 euros.

“Empecé con la idea en 2002”, explica la granadina Passas, de 32 años de edad, ingeniera de telecomunicaciones. “Con la explosión de los móviles y los smartphones, pensé aplicar mis estudios de campos electromagnéticos a las fundas. Vi que una placa de metal interceptaba las emisiones”. Pero la universidad y luego el trabajo relegaron la idea. “En 2011, al ver un estudio de la OMS sobre radiaciones en los móviles retomé la idea”.F-NaPi-500x500

Entre ella como científica, su tío Antonio Varo, que se encarga de la parte comercial, y su primo José Carlos Sánchez, que se ocupa de la atención al cliente, han montado la empresa, totalmente granadina, aunque cada uno vive en una ciudad diferente. “Nos vemos por Skype, pues yo estoy en Granada, Varo en Madrid y Sánchez en Sevilla”.

Passas ha patentado en España su procedimiento aunque bajo el apartado de “modelo de utilidad”. “En Europa no se pueden patentar usos”, advierte.

De momento están desbordados con los pedidos. “Hoy he dormido tres horas. No tengo tiempo ni de traducir la página al inglés porque durante el día trabajo en el Instituto de Astro Física”. Los pedidos principalmente llegan de España, “aunque hemos recibido llamadas de Polonia, Japón y Chile. Todo lo hacemos en Granada, aunque resulte un poco más caro, el control de calidad es más sencillo”.

La OMS ha emitido informes sobre los campos electromagnéticos que emiten los móviles, aunque nunca han sido concluyentes, y no han ido más allá de hablar de “riesgos” o de “posibles” daños para la salud. Los riesgos de recibirlas son para quienes utilizan estos dispositivos una media de 30 minutos diarios durante 10 años y con el aparato pegado a la oreja.

Fuente: El País