Los mercados multilaterales ofrecen oportunidades de negocio para los centros tecnológicos

por Ángel Adell de Bernardo.

En la actualidad el sistema español de tecnología y los centros tecnológicos y científicos españoles están pasando por una situación de incertidumbre financiera. La contracción traumática de los mercados nacionales comportan una disminución de los presupuestos, contratos y opciones de negocio. El sector tecnológico español está pasando por una fase de crisis en la obtención de los recursos económicos necesarios para mantener sus estructuras, debido fundamentalmente a la reducción de los ingresos prevenientes de fondos públicos. Esta situación no se prevé que mejore. Antes al contrario, se prevé un endurecimiento y una reducción paulatina de recursos públicos dirigidos a las estructuras tecnológicas.

En consecuencia, los centros tecnológicos no pueden depender para garantizar su supervivencia de las aportaciones públicas y deben explorar nuevos mercados en los que obtener ingresos. Ya he hablado anteriormente de lo importante que es mejorar la conexión con el mercado y ofrecer productos tecnológicos de interés que permitan la generación de nuevos mercados. La creación de tecnología y su transferencia al mercado es una asignatura pendiente en España.

En momentos como los actuales es necesario replantearse estrategias y el reposicionamiento de los centros tecnológicos en un entorno global. Un ámbito de actuación desconocido para los centros tecnológicos españoles tiene que ver con su internacionalización. Es decir, vender fuera sus conocimientos, estructuras y tecnologías. Siempre se habla de que la tecnología es, por definición, un ámbito de actuación en el que la internacionalización es importante. Sin embargo, sólo se internacionalizan los investigadores, los cuales tienen que colaborar con colegas de otros países. La institución y, lo que es más importante, sus servicios, no se han internacionalizado, teniendo una dependencia excesiva del entorno local en el que se asientan. Además, y por desgracia, en muchas regiones se han creado centros tecnológicos para, se supone, dar cobertura a industrias primarias locales que no tienen ni han tenido nunca una vocación de internacionalización. Nunca el mercado de un centro tecnológico debe ser su entorno local más cercano, ya que estará destinado a desaparecer. El mercado, para cualquier centro tecnológico deberá ser siempre internacional, ya que los recursos a nivel local tenderán a reducirse, mientras que a nivel internacional se dan las opciones necesarias para conseguir recursos si se es competitivo. Los centros tecnológicos españoles no pueden depender de mercados domésticos locales o regionales en recesión profunda.

Por lo tanto, es necesario abrirse al mundo e internacionalizarse. Un instrumento de primer orden y desconocido por la inmensa totalidad de los centros tecnológicos españoles son los Fondos de las Organizaciones Financieras Multilaterales (Banco Mundial, Banco Interamericano de Desarrollo, etc.). Todas estas organizaciones tienen entre sus cometidos facilitar el desarrollo de los países y estados a los que concede préstamos. Un componente esencial de dicho desarrollo es apoyar la creación y consolidación de estructuras tecnológicas en aquellos países.

Según estimaciones solventes, los préstamos que conceden los bancos multilaterales de desarrollo (como el Banco Mundial o el Banco Interamericano de Desarrollo), ascienden a más de 80.000 millones de dólares al año. Con ellos se financian proyectos que podrían movilizar una suma adicional de otros 100.000 millones de dólares en inversiones complementarias.

España se ha caracterizado hasta ahora por una escasa participación de sus compañías en la contratación de proyectos financiados por instituciones multilaterales. Se dice por ello que obtenemos una “baja tasa de retorno”. Es decir, España invierte grandes sumas y fondos de consultoría para estudios y proyectos concretos, que no son utilizados por empresas, entidades públicas y el sector no lucrativo de nuestro país, básicamente por falta de información. Sin embargo, en momentos como los actuales es de vital importancia aprovechar los recursos y posibilidades que ofrece el sector multilateral, los cuales están a disposición de cualquier empresa u organización.

Los organismos financieros multilaterales son una fuente de multitud de oportunidades de negocio para los centros tecnológicos. Los mercados multilaterales pueden permitir innumerables ventajas en términos de consecución de retornos tangibles si se participa en estos procesos; entre ellas destacan:

1. La apertura de nuevos mercados derivados a partir de la consecución de un contrato internacional, con la ventaja de posicionarse en un país tercero o en un nuevo sector, a través de una estructura financiera cierta.

2. Lograr niveles de incidencia corporativa ante las autoridades locales, que permiten nuevos contratos públicos, semi – públicos o privados.

3. Identificar socios locales y regionales iniciando procesos de cooperación tecnológica y empresarial, de gran importancia a medio y largo plazo.

4. También con cargo a proyectos concretos, podremos reforzar las estructuras de expertos para estas y otras tareas propias de interés.

Angel Adell de BernardoSobre el autor: Ángel Adell de Bernardo es fundador y gerente de Euradia International. Ha dedicado los últimos 15 años a construir su propia empresa, ​​basándose en la pluralidad, la innovación, capacidad de aprendizaje y la honestidad como señas de identidad en la coordinación de proyectos a escala europea e internacional. Ha demostrado tener un sentido especial para liderar proyectos e identificar nuevas oportunidades e ideas de futuro, inspiradas en su espíritu creativo.

Blog de Ángel Adell: http://www.angeladell.com

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