El tejido inteligente que mejora el descanso

Habitación y ropa de camaSe trata de un desarrollo español pionero en la liberación de iones negativos que se aplicará al ámbito del descanso.

Cada vez se descubren más enfermedades directamente relacionadas con un mal descanso. Preocupados por esto, un consorcio de instituciones, empresas y profesionales ha creado “Ionized”, un desarrollo que mejora el descanso a través de la liberación de iones negativos.

Se trata de la microencapsulación de iones negativos y su adhesión a tejidos inteligentes. Tejidos que envuelven los colchones y que liberan los iones por la fricción generada con los giros naturales que se hacen al dormir. Los iones negativos se expanden por la habitación, generando así una atmósfera más saludable para el descanso y la salud.

La materialización de “Ionized” ha sido posible gracias al consorcio entre  Elastic Confort, Cliniconfort, la Universidad Politécnica de Valencia, Innovatec Sensorización e Innovación y el neurofisiólogo Jesús Escribá.

Beneficios de los iones negativos

“La medicina del sueño es uno de los campos donde más se han comprobado las ventajas de la aplicación de los iones negativos. Estudios científicos con polisomnografía evidencian cambios significativos en parámetros como eficiencia de sueño, saturación de oxígeno en sangre o proporción de sueño profundo reparador”, afirma el doctor Jesús Escribá, médico especialista en trastornos del sueño.

Gracias a “Ionized” se pueden generar en el ambiente de una habitación entre 10.000 y 20.000 iones negativos por centímetro cúbico. Así, se consiguen neutralizar los iones positivos generados por factores como la contaminación o los campos magnéticos de los aparatos eléctricos y que son origen de malestar, dolores de cabeza, agotamiento, insomnio o la generación de gérmenes.

Además, se generan iones negativos, que son beneficiosos para reducir las bacterias, propiciar ambientes relajantes, reforzar el sistema inmunológico, mejorar la circulación sanguínea e incluso equilibrar el ánimo, ya que los iones negativos generan serotonina en el cerebro, sustancia que se encuentra a niveles bajos en personas con tendencia a la depresión y la ansiedad.

Según el director de la investigación, Jaime Gisbert: “Lo excepcional del proceso de investigación es que ha sido un trabajo totalmente innovador, que ha incluido una fase muy intensiva de actividad inventiva y que se ha plasmado en una aplicación industrial para beneficio de las personas, yendo así más allá del laboratorio, uno de los principales retos de los investigadores”.