Medidas de apoyo para emprendedores

La idea es reducir los obstáculos para recaudar pequeñas cantidades de dinero” por Gerald Mayoral Ripamonti.

Últimamente he visto como han aumentado el número de medidas públicas de apoyo para la creación y ampliación de empresas tecnológicas en todo el mundo. Y me pregunto ¿qué pasa en España? que, salvo contadas organizaciones, hasta ahora no ha existido un apoyo rotundo por parte de la administración para apoyar a emprendedores e iniciativas empresariales.

Vemos por ejemplo cómo el gobierno inglés está haciendo importantes reformas para impulsar el tejido de empresas de base tecnológica, incluyendo reducciones fiscales para micro-empresas y visados laborales especiales para inversores de start-ups.

Mientras tanto, existe un proyecto de ley en Estados Unidos por el cual los emprendedores podrán acumular hasta 2 millones de dólares de inversores individuales sin tener que pasar por el complejo sistema de acreditación y regulación por el que tienen que pasar actualmente.

Hoy en día, para poder invertir en nuevas empresas en EE.UU, los financiadores deben estar acreditados y deben pasar por una serie de pruebas regulatorias muy estrictas. Entre ellas, los inversores deben disponer de más de 5 millones de dólares propios para poder participar en empresas de nueva creación.

Sin embargo, con este proyecto de ley, los norteamericanos pretenden facilitar la capitalización de las nuevas empresas, ofreciendo un abanico de oportunidades tanto a emprendedores como pequeños inversores individuales.

EurosEl camino hacia el éxito

Actualmente, las iniciativas empresariales siguen un camino ya muy conocido por todos los que hemos fundado una start-up: en la mayoría de los casos el financiamiento inicial proviene de familiares, amigos o amigos de nuestros amigos. Luego, como probablemente la iniciativa no sea capaz de aportar ingresos suficientes en su primera etapa, la empresa (ya creada y registrada) se lanza a la búsqueda de inversores individuales o Business Angels que puedan inyectar una mayor cantidad de dinero que permita acelerar el crecimiento de la empresa.

Si hasta este punto la start-up no ha fracasado, lo típico es solicitar un financiamiento más tradicional de parte de capitales riesgo. Entonces finalmente pueden ser capaces de negociar con bancos y firmas de brokerage para tener fondos suficientes para ampliar sus operaciones a gran escala.

Este modelo de financiación ha sido exitoso para una gran cantidad de empresas líderes en sus mercados, como lo son Facebook o Twitter, y también para muchas otras empresas de menor escala que también han tenido mucho éxito. A pesar de ello, hay una enorme cantidad de start-ups que se han quedado atascadas o perdidas por el camino y que, sin embargo, cuentan con una cartera de productos innovadores.

Por ello, la nueva medida propuesta en los Estados Unidos plantea un esquema diferente que permitirá que estas iniciativas refloten y que muchas otras consigan ser financiadas en sus primeras etapas. El modelo intenta aprobar que cualquier persona pueda invertir en cualquier empresa, siempre y cuando dicha persona no contribuya con más de 10.000 dólares al año o más del 10% de sus ingresos anuales (el valor que sea menor).

¿No sería ideal si los emprendedores pudieran acumular miles (o millones) de euros a través de redes de “crowdfunding” para financiar sus proyectos empresariales?

De esta forma los emprendedores que hagan uso de estos métodos de financiación podrán recaudar los fondos que necesiten para sus iniciativas.

La idea es reducir los obstáculos para recaudar pequeñas cantidades de dinero, con la esperanza de que más emprendedores y pequeñas empresas opten por hacerlo y que ellos, a su vez, ayuden a crear más puestos de trabajo.

Algunos observadores como Dane Stangler de la Fundación Kauffman han argumentado que EE.UU. necesita urgentemente fomentar una “economía de producción” en vez de una economía basada en el consumo. La economía de producción pretende que sean las personas las que creen sus propias empresas y sus propias oportunidades empresariales. Y los defensores de la nueva legislación dicen que la misma ayudará a alcanzar la economía de producción.

Los críticos de la legislación propuesta, sin embargo, sostienen que sería crear – o exacerbar – una especie de actitud especulativa que ya es un problema en los mercados de la tecnología de las empresas que cotizan en bolsa. Y a muchos les preocupa que la reducción de las barreras a los empresarios para recaudar dinero facilite que los estafadores se aprovechen de los inversores individuales.

Y por ello surge la pregunta: ¿puede un principio que permite a los músicos recaudar dinero para sus álbumes, extenderse a la economía mundial en su conjunto?

La respuesta parece depender de si usted es un optimista o un pesimista sobre el valor del crowdfunding en general y de la capacidad de las herramientas sociales como Facebook y Twitter. Si estas herramientas pueden ayudar a algunos empresarios a recaudar el dinero que necesitan para crear sus propios negocios, ¿por qué no hacerlo más fácil para ellos? Siempre y cuando sea debidamente regulado, no parece ser un mayor problema.

Claro que podría estimular una mentalidad de burbuja y hacer que la gente apueste por las empresas no comprobadas, pero ya estamos acostumbrados a que el mercado de valores tradicional lo haga.

Imagen billetes: Grant Cochrane / FreeDigitalPhotos.net

Gerald MayoralSobre el autor: Ingeniero Mecánico con MBA en Dirección de Empresas Energéticas, Gerald Mayoral es director ejecutivo de Negocio Tecnológico y responsable de Transferencia Tecnológica en Euradia International. Cuenta con una sólida carrera en la elaboración y ejecución de proyectos de I+D+i, especialmente en el área de Energía, y de planes de negocio para organizaciones públicas y privadas en Europa y América Latina.

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