Virtualización del puesto de trabajo: el futuro ya está aquí

por José Manuel Bernal, Director de Servicios de Nextel Engineering

Mujer con ordenadorNo podemos negarlo, la tendencia es imparable: según la consultora Gartner, en 2013 habrá aproximadamente 500.000 PC’s virtualizados. Por otra parte, se estima que el 25% de los PC’s existentes a día de hoy en los entornos empresariales se virtualizarán en los próximos 5 años.

La virtualización en la estación de trabajo es una tecnología que permite que un puesto alojado “remotamente”, ponga a disposición del usuario sistemas operativos, aplicaciones o utilidades, utilizando para ello la red (LAN o WAN). Este tipo de tecnología permite usar clientes “ligeros” u ordenadores ya existentes que teóricamente se encontraban obsoletos. Todo ello protege las inversiones realizadas en este sentido y alarga de forma sustancial la vida de dichos ordenadores personales, lo que repercute en un ahorro de costes realmente considerable.

Así pues, la opción de la virtualización permite a un ordenador personal con una configuración simple y liviana en sus componentes, acceder a aplicaciones o contenidos alojados en un servidor remoto. De este modo, se reducen costes de mantenimiento, compras, renovaciones y soporte. Por otro lado, actualmente es una tendencia al alza vincular la virtualización al concepto de “trabajo en la nube” (Cloud Computing) dado que los anchos de banda en las comunicaciones cada día son mejores. Y en este sentido se espera que, en los próximos años, el perfeccionamiento de la tecnología utilizada propicie su uso como si de un servicio se tratase.

Microsoft, Citrix y VmWare son los grandes jugadores en el campo de la virtualización. Gracias al acuerdo entre los dos primeros, ahora es posible realizar un uso conjunto de sus tecnologías, aportando mejores resultados a los clientes. Y es que, la propagación de este tipo de tecnología requiere que los fabricantes de hardware modifiquen sus actuales ofertas y servicios.

En este sentido, tanto HP como IBM, NetAPP o Fujitsu por ejemplo, ya están realizando variaciones. Por otro lado, los integradores han realizado los cambios pertinentes en la oferta de servicios, para ser capaces de trabajar en proyectos de virtualización del puesto de trabajo, en base a la formación recibida y a la experiencia en proyectos exitosos.

La adopción de este tipo de tecnologías supone el paso a un nuevo entorno de puesto de trabajo orientado a la colaboración, que cubre las incipientes necesidades que las circunstancias actuales demandan de los departamentos de IT. Necesidades que abarcan desde plataformas estandarizadas, hasta la realización de la gestión y el soporte de forma centralizada, pasando por la reducción de gastos, lo que conlleva importantes mejoras en el coste total de propiedad (TCO).

Todo ello conlleva ventajas más que destacables, aplicables a cualquier entorno empresarial, independientemente del sector de la industria al que pertenezca: mejoras en la disponibilidad, una fácil recuperación ante posibles desastres, gestión integrada de la seguridad, movilidad garantizada no traumática (siendo indiferente el lugar de conexión, ya que tanto la sesión como los datos del usuario viajan con él) y una notable reducción del consumo energético.

En conclusión, la virtualización del puesto de trabajo supone un gran avance hacia entornos de trabajo no residentes localmente. Y esta evolución se puede abordar desde un terminal ligero o desde los PC’s que el cliente posea, tanto si están obsoletos, como si se han adquirido recientemente. Por lo tanto, el proceso de adopción se puede realizar de forma progresiva, de tal manera que el coste de implantación se pueda diluir en los presupuestos anuales y cumpliendo con el principal objetivo de la virtualización: reducción de costes y protección de la inversión.

Imagen: Ambro / FreeDigitalPhotos.net

Etiquetas: ,