La impresora en 3-D con “cero” costes de producción

El diseño de Markus Kaiser sólo necesita arena y luz solar.

Impresora SolarComo hemos mencionado anteriormente, la impresión 3D ha supuesto una verdadera revolución en los últimos años, permitiendo la conversión de meras ideas y conceptos en prototipos capaces de ser testados y mejorados. Sus ventajas son evidentes en campos como el diseño industrial y la arquitectura al ofrecer la posibilidad de modificar y adaptar fácilmente las características de las piezas producidas.

Sin embargo, Markus Kaiser ha llevado esta tecnología un paso más allá desarrollando una impresora 3D capaz de transformar la arena en objetos de vidrio utilizando únicamente energía solar. El proceso es sorprendentemente sencillo: mediante una lente concentra la energía solar y funde el silicio presente en la arena que se transforma en vidrio una vez se enfría (proceso conocido como sinterización). Y esto lo consigue con la única ayuda de dos paneles fotovoltaicos, una batería y un programa de impresión 3D de código abierto.

Resultan evidentes las enormes ventajas que conllevaría el futuro desarrollo de este proyecto. Aplicado a procesos de producción industrial se reducirían los costes relativos a energía y materias primas. Además, es posible que en versiones más desarrolladas de esta máquina se pueda utilizar no sólo arena sino otros materiales compuestos por silicio lo cual facilitaría la utilización de aquellas materias primas más fáciles de obtener  y, por lo tanto, más baratas de cada lugar, eliminando también los gastos de transporte de las mismas. De hecho, el silicio está presente en la mayoría de los materiales de la corteza terrestre por lo que su obtención a bajo coste en cualquier lugar nunca será un problema.

Asimismo, es reseñable la importante contribución al medioambiente de esta tecnología que funciona con una fuente de energía renovable y consigue reducir significativamente la producción de residuos resultantes de los procesos de fabricación, lo cual conlleva también un ahorro considerable en lo relativo a la gestión de los mismos.

En definitiva, este es el primer paso para poder aplicar la impresión 3D a la producción mecanizada de materiales y piezas de vidrio a unos costes que la hacen no solo viable sino muy atractiva. España, como el país con el índice de insolación más alto de Europa deberían saber aprovechar la ventaja competitiva que el desarrollo de esta idea le ofrece a sus empresas.

A continuación un video demostrativo de la tecnología en acción: