Reducción Catalítica Selectiva para el control de emisiones de NOx

Los sistemas de Reducción Catalítica Selectiva generarán ventas superiores a los 4.200 millones de euros en el 2011.

Máquina industrialLos nuevos nichos de mercado que han aparecido en los últimos años en áreas relacionadas con la reducción de la contaminación y el aumento de la eficiencia energética y las energías renovables están alcanzando cifras realmente importantes. Uno de ellos son las tecnologías de control de los óxidos de nitrógeno, también conocidos como NOx. Nos referimos en particular a los sistemas de reducción catalítica selectiva (SCR por sus siglas en inglés). De acuerdo con las últimas previsiones publicadas por Mcllvaine Co. el mercado de estas tecnologías alcanzará este año la cifra record de 5.300 millones de euros.

La reducción catalítica selectiva es una forma de convertir los óxidos nitrosos, con la ayuda de un catalizador, en nitrógeno diatómico (N2) y agua (H2O). Estos sistemas se utilizan para tratar emisiones de óxido nitroso creadas por calderas de carbón, motores y turbinas de combustión de gas natural y motores diesel. En el mercado actual, los sistemas de reducción catalizadora selectiva son uno de los productos más complejos para el tratamiento de emisiones. La complejidad deriva de la tecnología avanzada de control que se requiere para asegurar un rendimiento óptimo del sistema, ya que las necesidades de tratamiento dependen en gran medida del funcionamiento en tiempo real de los motores.

Muestra de esta tecnología la tiene la empresa americana Universal Emission Technologies, que ofrece un tratamiento de óxido nitroso por medio de un sistema basado en PLC con control y análisis de retroalimentación. Este sistema puede ofrecerse montado en una estructura, de llave en mano o como un sistema integrado personalizado. El diseño modular permite que los elementos catalizadores de oxidación se incorporen a un recinto común y único, que reduce en gran medida la complejidad del montaje y la instalación.

Mercado potencial

Según el estudio de McIlvaine Co., los sistemas de reducción catalizadora selectiva representarán ventas superiores a los 4.200 millones de euros en el 2011, donde también se incluyen los sistemas de inyección de amoniaco, la catálisis y otros componentes auxiliares. Y se prevé que las ventas asociadas a cubrir las necesidades de sustitución de antiguos sistemas SCR asciendan por encima de los 1.000 millones en 2011 como consecuencia de los requerimientos impuestos por las entidades gubernamentales en relación al control de emisiones.

Por ejemplo, en Europa, el mayor potencial a corto plazo es el control de NOx en las calderas de carbón que originalmente no se equiparon con SCR debido a sus bajas emisiones y al alto coste que representaba. Sin embargo, las nuevas regulaciones de la UE exigen que las grandes calderas de carbón reduzcan significativamente las emisiones de NOx para el año 2016.

Aplicaciones para el SCR

Los sistemas comerciales de reducción catalítica selectiva se encuentran normalmente en grandes calderas industriales y en calderas para residuos sólidos municipales. En estas aplicaciones, se ha demostrado que el SCR logra reducir el NOx hasta en un 95%.

La mayor aplicación es en las calderas de carbón, donde la vida del sistema de catálisis es menor de cinco años. Las turbinas de gas se encuentran también entre sus grandes aplicaciones. Recientemente se ha desarrollado un gran mercado en EE.UU para los sistemas SCR debido al aumento del número de turbinas. Esto ha provocado la necesidad de sistemas de catálisis a alta temperatura. Varios suministradores de catálisis han desarrollado un producto que cumple esta necesidad. Sin embargo, muchos compradores están eludiendo el riesgo usando catálisis convencional y venteando aire para reducir las temperaturas.

Aplicaciones más recientes incluyen los motores diesel, tales como los que se encuentran en las grandes buques, locomotoras e incluso algunos automóviles.

La industria del cemento es el próximo objetivo importante para el control de NOx. Hay algunos sistemas SCR instalados en hornos de cemento en Europa y hay un gran número de planes para la futura instalación en los EE.UU. Incineradores de residuos y plantas de ácido nítrico son otras aplicaciones que requerirán de estos sistemas.