No vale sólo, hay que ir bien acompañado

“Un consorcio bien proporcionado es aquel donde todos los participantes cumplen una función específica y esencial sin la cual el proyecto no tendría sentido”

por Gerald Mayoral Ripamonti

World ConnectedQuisiera destacar brevemente un aspecto clave en la formulación de proyectos de investigación, desarrollo o innovación que planteen soluciones viables a los problemas tecnológicos y organizacionales, por no decir estructurales, que enfrenta el tejido socio-económico español y, en general, europeo.

Se trata de la formación del partenariado, la cual muchas veces no se corresponde con las metas del proyecto, sino más bien con los “intereses políticos” de las organizaciones implicadas, dejando fuera a importantes actores del sector.

La formulación de un consorcio para llevar a cabo un proyecto de I+D+i debería, al menos, considerar la participación de empresas (grandes y pequeñas), centros tecnológicos, universidades, AEIs y organismos públicos, para poder afrontar los diversos retos desde una perspetiva interdisciplinar o, al menos, multidisciplinar. Según palabras de Tomás Iriondo, Director General de GAIA-Cluster TEIC, “es fundamental fomentar y crear dinámicas de colaboración intersectorial para desarrollar soluciones tecnológicas que aporten un valor añadido”.

Por ello, quisiera resaltar la importancia que tiene el contar con un buen consorcio en los proyectos de I+D+i, donde exista un balance adecuado entre los roles, objetivos y calendario de cada miembro. Un consorcio bien proporcionado es aquel donde todos los participantes cumplen una función específica y esencial sin la cual el proyecto no tendría sentido, donde no existe el canibalismo temático que genere el solapamiento de competencias y donde estén representados los intereses de cada uno de los stakeholders y representantes del sector.

La importancia de un consorcio bien formado puede ser incluso más importante que la propia idea del proyecto. Muchas veces ha ocurrido que una gran idea no encuentra financiamiento porque que no cuenta con un grupo de organizaciones de primer nivel que la acompañe. Así como suelen aprobarse proyectos, incluso en el Séptimo Programa Marco de la UE, donde la idea carece de elementos innovadores, pero que cuenta con el respaldo de organizaciones de gran “prestigio” internacional.

Por lo tanto, es necesario ir bien acompañado si se pretende conseguir el éxito en las convocatorias de los programas para el financiamiento de la I+D+i.

Imagen: Danilo Rizzuti / FreeDigitalPhotos.net

Gerald MayoralSobre el autor: Ingeniero Mecánico con MBA en Dirección de Empresas Energéticas, Gerald Mayoral es director ejecutivo de Negocio Tecnológico y responsable de Transferencia Tecnológica en Euradia International. Cuenta con una sólida carrera en la elaboración y ejecución de proyectos de I+D+i, especialmente en el área de Energía, y de planes de negocio para organizaciones públicas y privadas en Europa y América Latina.

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