LA INNOVACIÓN COMO EL ARGUMENTO DE MODA

“La innovación va más con entender el comportamiento de las personas, que con el desarrollo de nueva tecnología”

por Gerald Mayoral Ripamonti

Empresa innovadoraDesde hace más de una década la palabra innovación se ha venido usando con tal “dejadez” que lamentablemente ha llegado a casi perder su propio significado. Organizaciones, tanto públicas como privadas, se han valido de “la innovación” como herramienta de marketing, cayendo en la escueta dinámica de usar la propia palabra como elemento diferenciador de su marca, producto o servicio.

Repetirlo muchas veces no les llevará a innovar

Como bien dice Antonio Flores, CEO de Loop BI, “existe en torno a la innovación una maraña de confusiones e indefiniciones que están próximas a convertir el término en lo que el lingüista Samuel I. Hayakawa denominó purr-word o palabra-ronroneo: términos cuya sobre-utilización los rinde vacíos de significado literal y acaban por comunicar únicamente una alabanza poco definida.”

Ya en Marzo de 2010, Scott Berkun autor de Los Mitos de la Innovación le solicitó al periódico americano “The Economist”, que deje de utilizar la palabra innovación de forma vacía.

Y es que ¿no se dan cuenta que al decir que son “innovadores” precisamente no están siendo innovadores? Usar “innovación” como argumento para la promoción de cualquier empresa, producto o servicio es el intento más mediocre por intentar posicionarse en cualquier mercado. Además, están ultrajando a las empresas que se dedican especialmente a potenciar la innovación en terceras organizaciones, ayudando a que otros innoven.

La mayoría de entidades que dicen que “se basan en la innovación”, es porque no tienen una filosofía y, con ella, un mensaje claro en sus organizaciones que verdaderamente los diferencie de la competencia. Y esto les lleva a caer en la monótona rutina teórica de decir que son “innovadores”.

Por ahí se ven muchos “servicios y productos innovadores” que son copia fiel de la competencia, y que no sabrían argumentar, y muchas veces ni describir, el valor añadido que ofrecen.

Pero esto no es nada nuevo, palabras como globalización, terrorismo, reingeniería, depresión y un largo etc. ya se han desgastado por su sobre-utilización. Lo importante es recordar que las palabras de moda no serán las que saquen a España de la crisis – otra palabra de moda que no caracteriza la situación real de profunda transformación socio-económica que vive el país y que, para describirla mejor, se debería usar otra palabra-ronroneo: revolución.

Es hora de despertar y reaccionar, si quieren ser verdaderamente innovadores utilicen mecanismos de marketing donde el cliente pueda realmente identificar aquellos aspectos que hace a la marca única. Y, por favor, comuniquen un mensaje claro y conciso, que explique tanto el valor profesional como personal de la organización. Recuerden que la innovación va más con entender el comportamiento de las personas que con el desarrollo de nueva tecnología. Basta ya de sólo decir “innovación” y pregúntense ¿por qué somos innovadores y cómo se lo hago saber a mis clientes?

Gerald MayoralSobre el autor: Ingeniero Mecánico con MBA en Dirección de Empresas Energéticas, Gerald Mayoral es director de Negocio Tecnológico y responsable de Transferencia Tecnológica en Euradia International. Cuenta con una sólida carrera en la elaboración y ejecución de proyectos de I+D+i, especialmente en el área de Energía, y de planes de negocio para organizaciones públicas y privadas en Europa y América Latina.

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