BIOGLANE Y LA “D-FAGOMINA” SE ALÍAN CONTRA EL SOBREPESO

La spin off biotecnológica del CSIC es la primera empresa en el mundo en ofrecer y promover iminoazúcares naturales.

Alimentos nutricionales de BioglaneBIOGLANE, empresa biotecnológica ubicada en Barcelona, produce d-fagomina, una sustancia activa procedente del trigo sarraceno (www.fagomine.com)

La d-fagomina es un ingrediente nutricional que reduce los riesgos asociados al consumo de harinas y azúcares refinados. Este ingrediente puede proporcionar beneficios nutricionales, como asimilar de forma adecuada los carbohidratos refinados, mejorar cualitativamente la microbiota intestinal y evitar los mecanismos de acumulación rápida de los nutrientes. En definitiva, se trata de una propuesta científica inédita que incide en uno de los principales problemas de salud del ser humano: el sobrepeso.

Se trata de un iminoazucar natural poco conocido hasta ahora que está presente en la dieta humana desde hace siglos y posiblemente es uno de los análogos de glucosa más simples que hay en la naturaleza. Antes de que BIOGLANE concentrase sus esfuerzos en esta sustancia, no se había obtenido ni aislado suficiente cantidad de producto puro para su estudio en pruebas nutricionales y por tanto se desconocían sus virtudes.

La d-fagomina se encuentra en el trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum), de donde procede su nombre. Hay numerosos ejemplos de alimentos tradicionales en todo el mundo basados en esta planta, la cual recibe nombres muy variados según el país (buckwheat, soba, kasha, blé sarrasin, buchweizen, alforfón, fajol, fagopiro). En España se mantiene la tradición de consumo en determinadas zonas del norte de la península y especialmente en Olot (Gerona) en donde se está intentando su recuperación a través de la cocina volcánica. También se conoce la presencia de esta sustancia, en menor proporción, en algunas solanáceas, moráceas y fabáceas.

La empresa

BIOGLANE tiene la ventaja competitiva de disponer de una tecnología enzimática propia, patentada, muy competitiva para este tipo de productos y que mejora ampliamente a la química orgánica clásica, que es la tecnología disponible para este tipo de productos, ya que su obtención natural también es extremadamente compleja.

Sergio Pumarola, gerente de BIOGLANE, afirma que “la empresa ha sido capaz de escalar un nuevo proceso industrial, así como generar suficiente producto y completar la información toxicológica y de actividad que permite poner de manifiesto su interés comercial”. Además, añade que “la compañía está preparando la información necesaria para su aprobación por parte de las Administraciones Sanitarias y también está en contacto con empresas alimentarias internacionales con el fin de desarrollar lo antes posible propuestas atractivas que puedan llegar al más amplio espectro de la población”.

BIOGLANE es el primer fabricante conocido de d-fagomina y ha presentado diversas patentes protegiendo el trabajo realizado tanto en referencia a su uso como a su obtención industrial. Según Pumarola “se prevé realizar el primer lanzamiento del producto el próximo año (2012) en EE.UU”.

Desde su creación en 2007, BIOGLANE se ha rodeado de un equipo profesional multidisciplinar, colabora con centros de excelencia tanto a nivel nacional como internacional y ha conseguido levantar casi 2 millones de euros entre financiación pública y privada (Gobierno Central y Autonómico, Genoma España y Banca Cívica) y actualmente está inmersa en un proceso de ampliación de capital mediante la incorporación de un nuevo socio estratégico.

Rafael Camacho, Director General de Genoma España, afirma que “hemos apostado por este proyecto desde sus inicios, debido a su excelencia científica, a su innovadora tecnología y, sobre todo, a su oportunidad de mercado y viabilidad comercial”.

Por último, Pumarola concluye que “en proyectos tecnológicamente complejos como el de BIOGLANE, resulta básico encontrar interlocutores con un mínimo de experiencia en el sector, que puedan realmente valorar y entender el proyecto, lo que no siempre es fácil de encontrar. Hay que tener en cuenta que por mucho que los mercados sean internacionales, las empresas de capital riesgo e inversores todavía son pocos y extremadamente locales”.